Pico y Placa
Bogotá se paraliza por falta de sentido común de sus
gobernantes
Una de las "genialidades", también llamada "alcaldada",
en Bogotá, capital de Colombia es el Pico
y Placa, que consiste en la restricción obligatoria de la movilización de
los vehículos particulares durante ciertos horarios durante los días laborales.
Según determinación del alcalde Luis Eduardo
Garzón, los carros matriculados en Bogotá tendrán restricción de
6 a
9 de la mañana y de
4 a
7 de la noche y los vehículos con placas de fuera de Bogotá empezarán
su restricción en las mañanas a partir de las 5:30 a.m. Esta perla se inició con dos alcaldes
anteriores: Peñaloza y Mockus, a quienes Bogotá les deberá por siglos
también el
desastre del Transmilenio (otra "joya"
Bogotana) cuyas "ventajas"
se comienzan a confirmar incluso antes de ser finalizada la obra.
Garzón explicó que el aumento
del horario del Pico y Placa se adoptó debido
a la crisis de movilidad que se registra en la ciudad, especialmente por las
obras de construcción de las troncales NQS y Suba de TransMilenio.
Además, porque después de hacer evaluaciones del flujo vehicular, se
comprobó que las mayores congestiones se habían trasladado a los picos que van
de
6 a
7 de la mañana y de
4 a
5 de la tarde.
Ahora, con la nueva medida, las congestiones se
transladaron de 5 a 6 am, de 9 a 10 am, de 3 a 4 pm y de 7 a 8 pm, lo cual ya
está confirmado. Hay que ser
muy ingenuo para pensar que esa medida resolverá algo, pues es
obvio que no ataca las causas del problema.
Se descartó la posibilidad de implantar la
medida todo un día una vez a la semana porque en experiencias en Chile y México
se reflejó el incremento del parque automotor usado de bajos costos.
Sin embargo, es de esperar que
como la medida no servirá pues solamente desplazará las horas del trancón a,
el horario sea aumentado nuevamente en un futuro próximo, desplazando
progresiva y sistemáticamente también el horario de los trancones, lo cual
obligará a quienes tienne la posibilidad de hacerlo, a comprar un segundo
vehículo. POr ejemplo, el que tiene un vehículo de 30 millones de pesos, lo
cambiará por dos usados, para poder escoger las placas, de 15 millones pesos.
Es lógico que esto suceda pues la gente compra vehículo por que necesita el
vehículo para desplazarse.
El tráfico de Bogotá es cada vez más caótico debido a:
-
Semáforos sin sincronizar, responsabilidad de la
alcaldía y del departamente de tránsito
-
Exceso de vehículos públicos que transitan vacíos: Bogotá tiene más
taxis que New York, lo cual se debe a que Colombia tiene 24 facultades de
Medicina!!!? junto con uno de los sistemas de salud más corruptos y peor
diseñados del mundo: La ley 100.
Todo ello hace con los médicos recien egresados adquieran un taxi para
trabajar en Bogotá!!
-
Incontables huecos, policías acostados, alcantarillas destapadas, obras
que nunca terminan por haber sido mal ejecutadas como autopistas,
Transmilenio, puentes toda clase de obstáculos que aparecen en las rutas.
Todo esto responsabilidad de la alcaldía y del departamento de tránsito
-
Vendedores de contrabando, de artículos piratas, de Comcel, limpiavidrios,
raponeros, pordioseros, desplazados, etc, en semáforos y trancones.
responsabilidad de la alcaldía, de la política laboral Colombiana hecha
para acabar con el empleo, de la incompetencia del manejo de los impuestos
que son tan costosos que incentivan el contrabando y del departamento de
tránsito, con su reconocida ineficiencia.
-
Vehículos de tracción animal en las calles,
responsabilidad de la alcaldía y del departamento de tránsito
-
Parque automotor viejo varándose y obstruyendo las vías,
responsabilidad de la alcaldía y del departamento de tránsito,
responsabilidad de la alcaldía y del departamento de tránsito
-
La policía de tránsito se dedica a tratar de obtener dinero para el
estado en forma de comparendos, en lugar de dedicarse a organizar el tráfico
y a evitar homicidios múltiples como el cometido por una firma contratista
del Transmilenio
-
Falta de un Metro, responsabilidad del excalde Peñaloza
-
Falta de planeación, responsabilidad de la alcaldía y
del departamento de tránsito
-
Incompetencia de las autoridades de tránsito
-
Corrupción al contratar empresas de la peor calidad como sucede con la
encargada de colocar las losas del Transmilenio, y las responsables de los
puentes que se caen o deben repararse continuamente, o el pavimento que se
destroza frecuentemente, , responsabilidad de la alcaldía
-
Choferes de Buses que paran sus carros para conversar de bus a bus, o que
se traviesan en las calles, que recogen pasajeros en cualquier parte, que
incumplen todas las normas de tránsito, etc, , responsabilidad de la
alcaldía y del departamento de tránsito al no hacer cumplir las leyes
-
Obras toman el espacio público como propio, rompen las calles y causas
accidentes por falta de señalización, responsabilidad de la alcaldía y
del departamento de tránsito
-
Imposibilidad de parquear en casi toda calle de Bogotá, obligando a las
personas a dar vueltas a la manzana, responsabilidad de la alcaldía y del
departamento de tránsito mientras esperan que otro haga una
diligencia
-
A los "accidentes" que ocurren por culpa de los irresponsables
contratistas de obras como ocurrió cuando un contratista con
una de sus máquinas pesadas asesinó a estudiantes que iban en un bus
escolar, y cuando una semana antes otra máquina del mismo contratista
asesinó a un peatón al tumbar un puente peatonal. Hay miles de ejemplos
para mencionar
-
Todos los semáforos están colocados en el extremo cercano de la calle en
lugar de estar en el extremo opuesto, impidiendo así que los conductores
cerca a la intersección puedan ver el semáforo, responsabilidad de la
alcaldía y del departamento de tránsito
-
Requerimientos estúpidos de presentación personal y de de diligencias
que requieren movilización como autenticación, la no aceptación de
documentos electrónicos, la negativa a dar información telefónicamente,
la no utilización de la tecnología para reducir las necesidades de
movilización (ver este enlace
de ejemplo en medicina) etc, responsabilidad del gobierno por falta
se contratar expertos que sepan como reducir esas necesidades, lo cual no es
difícil (ver ejemplo)
Quienes son los afectados:
-
Los padres de familia que deben llevar y recoger a sus
hijos pequeños en los colegios
-
Quienes laboran con sus automóviles, por física
necesidad y/o por seguridad (se sabe que el Transmilenio es el mayor
causante de robos de celulares, billeteras, etc.): médicos, ingenieros,
pequeñas empresas, quienes prestan servicios domiciliarios, etc
-
Ancianos, niños y enfermos que requieren
trasladarse en
automóvil
-
Quienes derivan su sustento de los automóviles, como
talleres, bombas, etc
-
Los restaurantes pues se reducirán sus clientes en horas
del Pico y Placa
-
Los almacenes y centros comerciales pues se reducirán
sus clientes en horas del Pico y Placa
-
Toda empresa que preste servicios pues se reducirán sus
clientes en horas del Pico y Placa
-
El estado, pues se reducirán sus entradas de impuestos
en horas del Pico y Placa
-
Etc: si no aparece aquí, escríbanos para
incluirlo!
No somos los únicos en pensar de esta forma;
Este
artículo aparece en la Revista Motor de El TIEMPO del 30 de Junio del 2004, y
es escrito por un experto en el tema:
Editorial
El Alcalde no cumplió con la promesa de no modificar
el pico y placa
El director de la revista, José clopatofsky, opina sobre las medidas
facilistas de la administración para solucionar muchos de los problemas de tránsito.
Una de las cosas que en el mundo más
admiran de los colombianos es su capacidad de aguante. Medio siglo de
guerrillas, narcotráfico, mala prensa, catástrofes naturales descomunales que
periódicamente nos llegan, accidentes absurdos, violencia, terrorismo,
inseguridad y una larga lista de cosas negativas, parecen haber templado de tal
manera nuestro carácter que se ha acabado también la capacidad de reacción.
Esa es la impresión que uno tiene al ver a los resignados 800 mil propietarios
de vehículos particulares de Bogotá a quienes el Alcalde Garzón les incumplió
sus promesas de mantener los horarios de las restricciones intactos y cesar la
persecución contra el automovilista, histéricamente desatada y sostenida por
sus antecesores en el Palacio Liévano.
Garzón y su secretario del tema, que debían conocer perfectamente el
desarrollo de las obras de la ciudad, que no son de su gestión sino un proceso
que abarcará a varios alcaldes, se comprometieron en plena campaña a destrabar
de la mejor forma posible el tráfico de las zonas de trabajos sin imponerle a
la gente más sacrificios. Se ve que no sabían dónde estaban parados cuando
hicieron las ofertas electorales y les están incumpliendo a quienes les
creyeron y que se sienten, además de molestos, muy perjudicados por los nuevos
horarios que no han arreglado absolutamente nada.
Porque una cosa es llegar a las siete de la mañana a trabajar y otra tener que
hacerlo a las seis, para lo cual hay que levantarse hora y media o más antes,
porque con el cambio del pico y placa lo único que sucedió es que la hora del
trancón se adelantó. Muchísimas familias tenían dentro de su esquema
cotidiano llevar y recoger a sus niños en los colegios, cosa que ahora no
pueden hacer y deben recurrir a los buses cuyo costo no pueden pagar y que
precisamente obviaban con su transporte particular. Además, adelantar el pico y
placa a las cuatro de la tarde, es ponerlo exactamente a la hora de esos
menesteres para que las mamás no puedan recoger a sus hijos.
Podría llenar páginas de ejemplos y de emails que nos han mandado, de gente
enfurecida y altamente perjudicada con esa medida facilista de la administración
Garzón a la cual le está quedando grande la ciudad en estos temas de
transporte y tráfico.
¿Qué tal la cantidad de empresas que tienen sus vehículos de trabajo
bloqueados en tiempo productivo con el nuevo horario? ¿Cómo pueden entregar
mercancías a las horas en que los establecimientos están cerrados? ¿Cómo
hace un señor que vive en Zipaquirá y con placas de ese lugar para llegar a
las 5.30 am a su oficina? No hay quién le abra...
Entonces, la dura solución para muchos es buscarse otro carro para alternar las
placas o dividir el actual en dos de menor perfil para poder ir a alguna parte
de Bogotá, aumentando el tráfico. Porque los buses regulares son un servicio
muy malo y TransMilenio cubre una parte mínima de la ciudad, para que se les
considere como una alternativa racional. Y si 100 mil automovilistas se pasaran
a TransMilenio, colapsa de inmediato el servicio porque ya está saturado y
funciona con muchas quejas.
Entretanto, los semáforos son un peaje. Están llenos de saltimbanquis de todas
las edades o de pirómanos que le echan a uno chorros de candela en los
parabrisas con enorme peligro. No hace mucho, vi a un malabarista de esos, en
zancos, con teas en sus manos y echando candela por la boca, que casi se cae
dentro de una buseta que llevaba las ventanas abiertas. La ciudad está tapizada
de ventas ambulantes y de huecos en todas las vías secundarias, destruidas
porque prohíben todos los cruces y ponen a la gente a hacer exploraciones por
todos los barrios buscando salidas.
El Alcalde no sólo les quedó mal a los automovilistas que le creyeron su
cuento a la hora de elegirlo, sino que le está quedando mal también a la
ciudad en materia de movilidad y organización.
Con la paciencia de la gente se puede contar, pero no se debe abusar. Eso debería
saberlo quien quiere proyectarse para otras elecciones, porque el ciudadano
puede aguantar mucho, pero no necesariamente olvida.
Y las alcaldadas ( o mejor debería
llamarse estupidéz) continúan. Miren esto!