LEY 100: desastre anunciado

Se afirma que la ley 100 es una copia del sistema chileno
o del americano conocido como HMO. Al referirse a la ley 100
de habla de "política social neoliberal aplicada a la
salud". Médicamente se hablaría "de neoplasia maligna
metastásica del sistema de salud" pues se comporta como
cáncer,
contaminando y destruyendo todo a su paso, desde los
principios éticos y morales de la Medicina, hasta acabar con
el enfermo y los profesionales de la salud.
Inicialmente se pensó que la medicina particular
desaparecería, pero parece que esto será temporal. Se han
encarecido desaforadamente los costos de la salud, pues el
afiliado al POS debe pagar doblemente por el inútil y
peligroso "servicio de salud obligatorio", cuya calidad es
tan deficiente, que los afiliados deben acudir al médico
particular para obtener resultados y las únicas excepciones
ocurren cuando los afectados
deciden hacer algo al respecto.
Es increíble pero aún existe gente que aún no se ha
percatado del engaño. Aunque se habla de un POS (plan
obligatorio de salud) con cobertura total, se reconoce que
esto es una farsa, pues se deja la posibilidad de obtener un
plan engañosamente denominado "complementario", que de
complementario no tiene nada, pues si se desea asistir a un
servicio médico de calidad, el POS no responderá ni total ni
parcialmente (excepto
que se sigan nuestras indicaciones). Por ello
no puede hablarse de plan complementario, sino de plan
paralelo.
Y la Medicina Prepagada está destinada a desaparecer para
ser reemplazada por el POS pues las tutelas y procesos
contra las EPS han obligado a éstas a responder, al menos en
parte. En cambio, en cambio los afiliados a prepagada tiene
que conformarse gracias a la letra menuda de sus contratos.
En el plan obligatorio de salud se han interpuesto toda
clase de obstáculos para que el afiliado lo utilice: se
habla de coopagos, cuotas moderadoras, largas colas, tarifas
por diagnóstico, restricción en el acceso a servicios
especializados, presupuestos irreales, medicamentos
restringidos, ausencia de planillas, cierre de hospitales,
aumento de cuotas moderadoras y de aportes, etc.
Quienes proveen servicios de alta calidad se abstienen de
atender los servicios del POS, al menos prestando su nombre.
Y la prueba es la diferencia de atención entre el POS y un
paciente particular.
Únicamente se comprometen a atender el plan complementario,
el cual ya es también inútil para el enfermo pero les
representa más ingresos a los proveedores.
Igual sucede con los laboratorios clínicos, con los
expendedores de medicamentos, con los médicos y demás
profesionales de la salud, etc.
Ya, el no prestar servicios al POS es garantía de
idoneidad, ética, calidad y responsabilidad.
Me comentaba informalmente uno asistente al Congreso de
Ciencias Sociales y Medicina, llevado a cabo del 8 al 12 de
abril de 1995 en Atibaia, Brasil, que el efecto del modelo
neoliberal en los servicios de salud no ha sido bueno para
el beneficio del pueblo, pues su cobertura estaba disminuida
y se cobijaban únicamente los servicios más simples,
debiendo el enfermo conseguir su salud por intermedio de
terceros. Mencionaba el considerable encarecimiento de
mantener la salud, y el descontento generalizado en todos
los profesionales de la salud. Igual sucede en Colombia.
Invitamos a todos los profesionales de la salud a que se
abstengan de adscribirse al Plan Obligatorio de Salud (POS)
y en general a cualquier intermediario, evitando así
el ser
explotados y
humillados.
Si queremos que nos respeten nuestros derechos, debemos
unirnos y hacerlos valer efectiva y persistentemente. Si no
lo hacemos así, tendremos que dedicarnos a profesiones más
respetadas y rentables y que requieren menos, o incluso,
ningún estudio (como legislar para crear Leyes como la Ley
100
)
Modificado de Investigaciones Médicas, #68. Abril 24 de
1995
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