Lo que empezó como una simple fiebre, una semana
antes, terminó en tragedia. Inicialmente, cuenta la madre, los médicos
de la clínica Prevenir, adonde llegó el 22 de febrero con su niño, no
podían hallar la causa de la fiebre.
“Me dijeron que era la peste tropical que anda por ahí; después, que era
un uñero que se le infectó. Sólo cuando les pedí que hicieran la prueba
de dengue dieron con el mal”, contó la afligida mujer.
Pero ni así mejoraron las cosas. Las fiebres altas no cedían, el niño
empezó a delirar y en la clínica sólo le recetaban antibióticos y
calmantes y lo regresaban a casa.
“Cuando vi que la salud de mi hijo se deterioraba, lo llevé otra vez de
urgencias a la clínica. Allí vomitó sangre y fue cuando el médico
recomendó remitirlo a una unidad de cuidados intensivos, pero ellos no
tenían”, dijo la mujer.
El drama se agravó porque la entidad a la que estaba afiliado el niño (Colmédicas)
no autorizó el traslado a la clínica Reina Catalina, con la excusa de
que el niño sólo tenía cotizadas 26 semanas y se requería mínimo de 100
para permitir el procedimiento.
De oficina en oficina, y enviada de un médico a otro, pasaron los días
hasta que finalmente la mujer decidió trasladar al niño al Hospital
Metropolitano. Allí le negaron atención porque no tenían convenio con
Colmédicas.
Desesperada, Dennis corrió con su hijo a la clínica La Asunción, donde
le exigieron 5 millones de pesos. Ella ofreció un millón, lo único que
pudo reunir con sus familiares, pero no le aceptaron esa plata. Tuvo que
regresar a Prevenir.
Amenazó con interponer una tutela. Trece horas después, el niño fue
remitido, otra vez, a la Reina Catalina, donde demoraron más de dos
horas para la admisión mientras el niño agonizaba en una camilla, sin el
respirador artificial que necesitaba para sobrevivir.
Cuando se decidieron a atenderlo ya era muy tarde. Entró en crisis
respiratoria, porque tenía los pulmones invadidos por la enfermedad. A
los 11 años no lo mató el dengue, sino la indolencia.
La Red de Urgencias del Distrito de Barranquilla está al frente de las
investigaciones por el caso. Y los directivos de las diferentes
instituciones médicas a las cuales fue llevado el menor y la EPS
Colmédica se negaron a dar declaraciones sobre el hecho.
WILLIAM AHUMADA MAURY
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
BARRANQUILLA
No es el primer caso de este año
En Barranquilla han ocurrido seis casos similares,
sólo este año. El sábado pasado, en el Hospital San Camilo, donde han
muerto cuatro pacientes por circunstancias atribuidas a supuesta
negligencia médica, falleció un menor de 15 años. La víctima sufrió un
trauma craneoencefálico por una caída.
“Los médicos del centro de salud dijeron que el menor requería atención
urgente de tercer nivel y comenzó el vía crucis con la Red de Urgencias
Pública. “Llamamos 25 veces y nunca pudimos encontrar una cama
desocupada en una unidad de cuidados intensivos. El niño permaneció 12
horas en urgencias, donde murió”, dijo el padre Humberto Van Enerven,
gerente del Hospital San Camilo.
Tomado de El Tiempo Marzo 04/2006
Nota: Este niño hubiera podido recibir mejor atención si sus
familiares hubiesen tenido idea de como obligar a la EPS a responder,
pues pasó una semana antes de que muriera.
Obligue
OPORTUNAMENTE a su EPS a responder
A continuación otro caso reciente también publicado en EL TIEMPO EL
16 DE mARZON DEL 2006:
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opera la
ambulancia de placas OIB 368 que es ilegal y no
cumple requisitos para funcionar.
Archivo / EL TIEMPO |
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DENUNCIAN AL HOSPITAL TUNJUELITO POR DEMORAS Y MAL SERVICIO DE
AMBULANCIA
‘Paseo de la muerte’ a
niña de 5 años
La ambulancia tardó seis horas en
recoger a la paciente. Luego la llevó sin auxiliar de
enfermería. La niña murió en el hospital.
La tragedia llegó al hogar de Ferney
Pinzón el pasado viernes, cuando su hija, Gineth, de 5 años, se
convirtió en otra víctima más del llamado ‘paseo de la muerte’.
Ese día, hacia las 4 de la tarde, Ferney llevó a su niña al
Centro de Atención Médico Integral (Cami) El Carmen, en el sur,
para que le atendieran de urgencia por un problema respiratorio.
Debido a que el estado de salud de la pequeña se complicó, los
médicos ordenaron su remisión al hospital Tunjuelito Nivel II y
pidieron la ambulancia (placas OIB 368) con la cual opera este
hospital.
Pero el vehículo apareció casi seis horas después y sin llevar
ningún auxiliar de enfermería para que atendiera a la niña por
el camino. Según denunció el padre, cuando la pequeña ingresó al
Tunjuelito, hacia las 10:10 de la noche, ya estaba desfallecida.
Gineth murió media hora después de haber ingresado a este
hospital.
“Este fue otro paseo de la muerte, porque aquí el servicio de
ambulancia no funciona. Ese vehículo no cumple con los
requisitos exigidos para operar. Anda solo con el conductor y
sin auxiliar de enfermería para que asista a los pacientes”,
aseguró el radiooperador del hospital Tunjuelito, Martín
Contreras.
Otro presunto caso
Agregó que la ambulancia se demoró en llegar al Cami El Carmen,
entre otras razones, porque después de salir del hospital
Tunjuelito, el conductor se fue primero al Cami de Venecia a
llevar unos exámenes y luego se trasladó a El Carmen a recoger a
la niña.
Contreras afirmó que esta no es la única persona que ha
fallecido en ese hospital por culpa de la demora de la
ambulancia.
Contreras dijo que en enero de este año, otro paciente
presuntamente falleció por esa misma causa. Y que en los últimos
tres meses otras cuatro personas perdieron citas y exámenes por
retardos o falta de ese transporte. Tales hechos los denunció el
3 de marzo, en una acción de tutela que interpuso ante el
Juzgado 70 Civil Municipal.
El asunto se complica aún más, por cuanto la ambulancia que
utiliza el hospital Tunjuelito es ilegal: no cuenta con la
respectiva autorización de la Secretaría Distrital de Salud (SDS)
para prestar ese servicio. Por esa causa, la entidad suspendió
ayer la operación de este vehículo.
Al gerente del hospital se le llamó ayer telefónicamente para
informarle las denuncias y conocer su versión, pero no
respondió.
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