Company Logo

Suscríbete si te perjudica
la Ley 657

 
Alojado en drGdiaz.com

 

La realidad de los medicamentos genéricos

Al referirme a medicamentos genéricos no hago alusión a ningún laboratorio. Solamente expreso los motivos por los cuales recomiendo evitar los medicamentos genéricos.                                             

No afirmo que todos los medicamentos genéricos presenten problemas, pero sí que muchísmos son inútiles e incluso peligrosos, como la prensa lo ha revelado.

Teniendo todos los medicamentos genéricos el mismo nombre es imposible distinguirlos uno de otro en forma rápida, simple y rápida.

Y aún en el caso de que pudiesen distinguirse por el nombre del laboratorio, en que nos podemos basar los médicos para decir que un laboratorio es bueno o malo, sin someter al paciente a ser un conejillo de Indias? Al menos mis pacientes no! Insisto: Eviten los medicamentos genéricos

Hechos

1.         Los principales medios de comunicación Colombianos como EL TIEMPO y EL ESPECTADOR, han publicado graves problemas  relacionados con medicamentos genéricos, especialmente en el mes de Abril del 2001

 

2.         La responsabilidad de la formulación recae en el médico que formula. Por tanto éste debe distinguir en forma clara, simple y rápida  los productos que recomienda. Los medicamentos genéricos no cumplen eso, pues todos tienen el mismo nombre.

 

3.         La  mayoría de laboratorios que elaboran medicamentos genéricos no dan conocer sus productos a los médicos, sino a los expendedores de medicamentos. Por tanto el médico- responsable de formular- no puede diferenciar la calidad de los fabricantes y sólo conoce lo que le dicen los periódicos, como ha sucedido con el retiro de clínicas, hospitales, etc. de gran cantidad de medicamentos genéricos durante abril del 2001.              

 

4.         Al adquirir un medicamento genérico, el dependiente de la farmacia es quien decide qué va a vender, impidiendo cualquier decisión por parte del consumidor, pues al ser los nombres iguales no es posible diferenciar los medicamentos. Hay excepciones, pues algunos médicos advertimos a los pacientes para que no permitan que les cambien la fórmula.

 

5.         Los efectos de la formulación recaen en los pacientes y por tanto éstos tienen derecho a conocer las diferencias de calidad entre los medicamentos que les formulan y los que les entrega el dependiente de la farmacia. Los medicamentos genéricos no cumplen lo anterior pues usan el mismo nombre.                    

 

6.         La ley 100 de 1993 hizo obligatorio el uso de un listado de medicamentos conocidos como “genéricos”, constriñendo el ejercicio profesional del médico  y obligando al enfermo a consumir productos cuya calidad no puede diferenciar pues sus nombres son idénticos.

 

7.         Al dificultar la identificación total de un medicamento obligando a usar su nombre genérico, cualquier fallo en éste origina pérdida de confianza en el nombre genérico. Ello lesiona a los laboratorios honestos. De ello es responsable la Ley 100 de 1993 pues obliga a ésta práctica nefasta.

 

8.         La Ley 100 de 1993 ha originado la peor crisis de la Salud cuyos efectos publican a diario los medios de comunicación

 

9.         El médico tiene derecho a cuestionar públicamente una ley que vulnera sus derechos y el bienestar de sus pacientes,  como lo es la Ley 100 de 1993. Es exactamente lo que hago en mis publicaciones. Soy conciente de la corrupción que ha traído dicha ley a la Salud en Colombia y de los graves perjuicios que ella a causado quienes ejercen sus funciones de salud honestamente (laboratorios farmacéuticos, médicos, laboratorios clínicos, clínicas, hospitales, etc). Prueba de ello nos dan los medios de comunicación a diario.

 

10.       Finalmente, si un producto es muy bueno ,y además económico, será adquirido voluntariamente y no hay necesidad de hacer obligatorio su uso.

 

11.       Los medicamentos del POS, o “       Los medicamentos del POS, o “genéricos” son de uso obligatorio

 

Para evitar generalizaciones se requiere un nombre comercial para cada medicamento fabricado por laboratorios diferentes y proteger así  a los laboratorios honestos. Mientras, los laboratorios honestos continuarán afectados por la calidad de productos mediocres escudados tras igual nombre genérico.

 

Espero que haya quedado aclarado que mi crítica no va dirigida contra ningún laboratorio en especial, ni en general. Está dirigida contra la Ley 100 de 1993 que tantos estragos a causado a éste país, además de demeritar la credibilidad de todos los profesionales de la Salud, incluyendo los fabricantes de medicamentos.

 Mientras, el consejo continúa igual: 

Evite los medicamentos genéricos o del POS y no permita que le cambien la fórmula. Siga nuestras recomendaciones y reciba medicamentos útiles en su EPS