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la Ley 657

 
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Medicina Prepagada
y la ingenuidad de sus afiliados

Eventualmente me piden que recomiende un médico adscrito a Medicina Prepagada. Cuando suministro una recomendación profesional lo hago a conciencia e insisto en que asistan una consulta particular, sin importar que el médico esté o no adscrito a Prepagada, pues sé que el paciente particular siempre recibe mejor atención pues no se ahorrarán recursos, ni tiempo, ni se estará restringido a los listados de las prepagadas. Estoy seguro que al solicitar una cita usted debe haber escuchado la pregunta del millón: "Particular ..... o de empresa ....?". Ha imaginado el motivo de tal pregunta?

Y la respuesta que escucho invariablemente a mi recomendación es: "Por que pagar por una consulta particular, si tengo mi EPS o mi Prepagada?"

Mas de veinte años de ejercicio profesional me han enseñado algo muy importante:

"Para qué desperdiciar dinero en Medicina Prepagada si con mucho menos de lo que desperdiciaría anualmente en ella, obtendría mucha mejor atención incluso en una EPS? "

Siga nuestras indicaciones al pié de la letra y obtenga excelente atención de su EPS,

Un seguro voluntario con una buena compañía garantizaría mejor atención, con libre escogencia y menos restricciones. Y de la calidad, ni hablar. No hay comparación. Para comenzar, pasamos de consultas de 6 minutos en Prepagada y 2 minutos en EPS con "bonito" o cuota moderadora, a una hora de examen durante la cual el paciente es el rey, incluso con el mismo médico, pero en mejores condiciones para ambos. Usted será remitido a los mejores laboratorios cuyos resultados si demostrarán sus afecciones y se le formularán los mejores tratamientos. Y naturalmente usted obtendrá lo que buscaba: Salud.

Y si deseara "sentir la seguridad " de tener atención médica en caso de una enfermedad muy grave, que no pudiera costear? Use el plan obligatorio.

La medicina prepagada no le suministrará la atención requerida en caso de enfermedades realmente graves (lea la letra menuda del contrato). 

Mientras, el plan obligatorio debe responder por todo ya sea siguiendo nuestras recomendaciones, o si está realmente molesto y prefiere interponer tutela o demandar con abogado. Y tiene buenas oportunidades de ganar, a menos naturalmente que decida usar los servicios de abogados prepagados que ya comienzan a aparecer. 

La medicina prepagada mientras viola el código de ética médica pretende hacerle creer que obtiene un servicio de salud ético y confiable. He aquí un ejemplo sorprendente, al menos para mí, que únicamente ejerzo la medicina particular:

Hace algún tiempo debido a una enfermedad coronaria de un familiar, permanecí largas horas en la unidad de hemodinamia de una reconocida clínica de Bogotá. El hemodinamista encargado fue compañero de colegio y muy amablemente me invitó a conocer la unidad.

Mientras lo acompañaba, escuché una acalorada discusión entre los familiares de un paciente y sus médicos. El enfermo estaba afiliado a una conocida compañía de medicina prepagada y requería una angioplastia (cirugía reconstructiva de los vasos coronarios) con colocación de una malla de refuerzo, con costo de cuatro millones de pesos ($4.000.000), 2 días de permanencia en la clínica e incapacidad de una semana.

La compañía de Medicina prepagada no le reconocía la angioplastia pues alegaba que la malla era una prótesis y el contrato especificaban claramente que no reconocían prótesis ni gastos de ellas derivados. Sin embargo ofrecían pagarles totalmente el método de tratamiento antiguo por valor de veinte millones de pesos ($20.000.000) consistente en una cirugía de corazón abierto, con grave riesgo, 8 días como mínimo de hospitalización, un mes a lo menos de incapacidad y severo dolor durante su convalecencia.

Durante dos días fui testigo de las discusiones entre los médicos y los familiares del paciente. Los médicos, con toda honestidad y ética insistían en que el paciente se practicara el tratamiento indicado que era el más seguro, eficiente y económico: La angioplastia con colocación de la malla. Pero los familiares insistían en la cirugía que aceptaba pagar la prepagada, pese al riesgo. El enfermo y sus familiares se enojaban con los médicos por su insistencia y los culpaban por querer "sacarles plata".

Alcancé a escuchar en el ascensor a uno de los familiares decir mas o menos lo siguiente: "Es que esos ?@$%&&%$^& médicos están amangualados con la ^$^#$#@$**^ prepagada y seguramente les pagan para que les ayuden a no respondernos". Me ofendió mucho ese comentario, pues sabía lo que sucedía, conocía la honestidad y buena voluntad con que obraban los médicos, pero de nuevo, que podría yo contestar? Tuve que callar, de la misma forma en que callo después de recomendar asistir a una consulta particular en lugar de una prepagada, a exámenes en laboratorios particulares y emplear medicamentos de marca. De todas formas mi amigo ya me había advertido: "Ellos se ponen furiosos con uno, con las enfermeras, con la clínica. Que podemos hacer?"

Conociendo el comportamiento de la Medicina Prepagada, no resistí la tentación de preguntar el porcentaje de pacientes prepagados que era sometido a la costosa y peligrosa cirugía de corazón abierto. No me consta la precisión del dato que me fue suministrado: Solo un 1% de los pacientes se practicaba la cirugía de corazón abierto, aún a costa del riesgo y efectos adversos, para no tener que pagar un centavo y "obligar" a su prepagada a pagar y compensar así las mensualidades pagadas durante muchos años.

Aún en el caso de que las estadísticas fuesen exageradas, consideremos nuevamente las opciones, poniéndonos en el lugar del enfermo o de sus familiares cercanos:

Opción A: Angioplastia casi exenta de riesgos y cicatrices, prácticamente indolora, con dos días de hospitalización, 8 días de incapacidad, pero teniendo el paciente que desembolsar 4 millones de pesos. Por sus ventajas, costo y seguridad, éste es el tratamiento indicado.

Opción B: Cirugía de corazón abierto, con riesgos importantes, mínimo 8 días de Hospitalización y un mes a lo menos de incapacidad, grandes cicatrices permanentes, severo dolor en el postoperatorio inmediato y mediato y posibles secuelas por traumatismo quirúrgico, pero sin tener que desembolsar un centavo.

Que escogería usted, si fuese usted el paciente, o su cónyuge, o uno de sus padres, o de sus hijos? Creo que pese a la indignación y sentimiento de haber sido estafado por su medicina prepagada, usted preferiría pagar los 4 millones en beneficio de su salud y lo haría así tuviera endeudarse. Claro que lo haría, a menos que su resentimiento contra la prepagada superara su deseo de vivir y evitar sufrimiento. Conclusión: usted opta por pagar por su cuenta. 

Un paréntesis: Si el caso fuera con EPS, sería diferente, pues sólo siguiendo nuestras instrucciones obtendrá excelente atención. Pero esa oportunidad no la tendrá en un caso similar al descrito, con Medicina Prepagada.

Es fácil predecir que más del 90% de afectados preferiría pagar por su cuenta los cuatro millones. Eso satisface enormemente a la prepagada, pues así ahorrarían la no despreciable suma de 200 millones de pesos en 100 afiliados que requirieran dicho tratamiento. Y si las estadísticas que mencionaron son exactas, La compañía Prepagada ahorrarían la menos despreciable suma de $380 millones.

No estoy acomodando ninguna cifra: Multiplique 100 pacientes por 4 millones, y eso es lo que costaría el tratamiento indicado. Ahora reste del resultado anterior los 20 millones del paciente que "obligó" a la prepagada a pagar. (Si alguno de lo "expertos" responsables de la corrupción de la salud al interponer intermediarios, está leyendo esto y aún no me cree, puede emplear la calculadora del Windows y comprobarlo, que es lo que debió hacer inicialmente antes de legislar sobre salud, de lo cual no tiene la menor idea. Si cree que miento, mire el estado de la Salud en Colombia gracias a la Ley 100 y las prepagadas.)

Pero no todo termina ahí: Esa misma compañía invierte muchos millones de pesos en excelentes torneos deportivos que le sirven de propaganda para afiliar nuevos incautos con ingresos suficientes para pagar la mensualidad, lo cual ya les garantiza que preferirán pagar por su cuenta cuando verdaderamente necesitan tratamientos médicos, así deban endeudarse.

Lo que las compañías de Medicina Prepagada reconocen por consulta médica es menos de lo que recibe un buen peluquero por un corte de cabello.

Y usted necesita un buen médico para
 atender su salud. No un peluquero

Cuando los afectados se percatan de la realidad y se quejan por la mala atención que reciben, lo cual sucede cuando requieren un servicio médico importante como el mencionado arriba, trasladan la responsabilidad al médico quien es quien debe tolerar los insultos por la incompetencia del sistema de salud Colombiano.

La gran mayoría de enfermedades sanan naturalmente, con o sin intervención profesional, y eso lo sabemos los médicos pues conocemos bien a nuestro mejor aliado: el poder curativo del cuerpo gracias a su sistema inmunitario y procesos regenerativos asociados. Los médicos en muchas ocasiones nos limitamos solamente a aliviar los síntomas y a acelerar el proceso curativo. Pero a medida que aumenta la gravedad del caso, mayor intervención profesional se requiere. Y la única forma en que usted pueda saber si su organismo puede sanar sólo o requiere cuidados profesionales, es consultando con un buen médico y teniendo acceso a las ayudas diagnósticas y tratamientos apropiados. Y eso jamás lo obtendrá usted de la medicina prepagada.

Lo saben las compañías de seguros, pues si no fuese así no obtendrían ganancia alguna. Lo saben los intermediarios de la salud de la Medicina Prepagada y de la Ley 100, pues si no fuese así, no podrían engañar a la gente ofreciéndole excelencia en el cuidado de la salud, cuando lo que pagan por consulta no alcanza ni para un corte de cabello.

Con esto no quiero decir que las compañías de seguro incurran en las mismas argucias y engaños de los intermediarios. Por el contrario, las buenas aseguradoras desean que su salud se conserve pues ese es su negocio. Ellos apuestan a que usted no se enferma. Y usted apuesta a que si se enferma. Afortunadamente ellas ganan. Para ello le permiten escoger su médico, clínica, laboratorios, etc. Por esa misma razón, las aseguradoras aceptan pagar talleres autorizados para los automóviles finos, pues no desean arriesgarse a que una pieza barata o usada genere un costoso accidente o daño.

Confiaría usted su automóvil nuevo e importado a un taller de mecánica prepagada en que le respondieran, guardando las proporciones, por una cambio de pastillas, con piezas baratas, hecho de afán y con mecánicos mal pagados? Y que además no le respondieran por una reparación más costosa, por ejemplo el cambio de discos derivado precisamente de la mala instalación de las pastillas baratas? En mi concepto, la salud y vida de las personas vale más que un automóvil fino.

Por que digo arriba que la Medicina prepagada jamás le dará a usted excelencia, ética y honestidad en la atención médica?

Muy sencillo: Cuanto menos gasten en Usted, más ganan ellos

Mi trabajo se basa principalmente en el diagnóstico. Me especializo en Ecografía. A finales de los 80s, contando ya con reconocimiento por la excelente calidad de mis exámenes, y excusen la falta de modestia, pero es necesario ser sincero para poder decir la verdad :-) [En Internet, el símbolo :-) significa una sonrisa ] :-) , ingenuamente trate de prestar servicio a dos compañías de medicina prepagada.

En una, un empleado me pidió el 15% de mis honorarios para "facilitarme" mi ingreso pues había muchas solicitudes y el se encargaría de mi admisión por un "módico" porcentaje, según sus propias palabras. No acepté y naturalmente tampoco fui aceptado. No me arrepiento.

En la otra, el caso fue muy simpático por la cara que yo debí poner y que aún imagino, pues no había pasado mucho tiempo de mi decepción con la prepagada que exigía comisiones por enviar pacientes.

Comenté el hecho anterior a un buen amigo que tenía un cargo importante en una prestigiosa (para ese entonces) compañía de Medicina Prepagada (actualmente es reconocida por la gran cantidad de tutelas y juicios en su contra originados cuando sus afiliados se dan cuenta del engaño). Le comenté lo sucedido para que el supiera lo que podía estar pasando también en su empresa y pudiera tomar las medidas del caso.

El orgullosamente me dijo que en su compañía eso no sucedía pues ellos sabían ya hace tiempo de tales "comisiones" y habían despedido a un empleado deshonesto a causa de ello. Me insistía que su compañía sí era honesta y que incluso pagaba muy rápidamente sus cuentas y que yo podría comprobarlo si deseaba pasar mi hoja de vida y era aceptado. Incluso se ofreció a presentar el mismo mi hoja de vida, pues como me conocía, podía recomendarme, y su compañía prefería naturalmente adscribir a profesionales de los cuales tuviera alguna referencia interna confiable. No me garantizaba que fuese aceptado, pues eso no dependía de él.

Pese a que mi amigo me advirtió que ellos no pagaban mucho por cada ecografía pero que si enviaban bastantes pacientes, por sus argumentos continué creyendo lo que casi todo el mundo ingenuamente cree: "Que los listados de medicina prepagada a los que tienen acceso los pacientes son producto en su mayor parte de una cuidadosa selección de personal, basada en las aptitudes científicas de cada profesional."

Yo ya estaba muy animado pues sabía que no me pedirían comisión y mi amigo me daba excelentes referencias de su compañía. Procuré elaborar una hoja de vida lo más completa posible recalcando aquellas cosas de las cuales me sentía especialmente orgulloso, especialmente el hecho de que mis ecografías eran reconocidas por su precisión y calidad. Quería recalcar en eso, pues consideraba y considero que la mayor ventaja de mi servicio es la sensitividad y la sensibilidad, es decir la frecuencia con que detectamos patología y la precisión con que lo hacemos. Como estaba, y estoy muy seguro de eso, insistí en que la mejor prueba de ello era comparar mis estudios con otros similares, lo cual era muy sencillo pues como mis pacientes usualmente han pasado por muchos médicos y laboratorios, podía darme el lujo de fotocopiar exámenes de otros lugares para compararlos con los míos, en el mismo paciente.

Siempre he sabido que cuando a uno algo le duele, algo tiene y sabía que no era coincidencia que mis ecografías mostraran patología que solía concordar con los síntomas de los pacientes y cuyo seguimiento posterior comprueba mi diagnóstico. Así lo recalqué en negrilla.

Además, llevaba años practicando la urosonografía o ecografía de vías urinarias, (que reemplaza y evita los peligros de la urografía) y estaba seguro de poder reducirles considerablemente los riesgos y costos de los diagnósticos. Y tenía una ventaja adicional: Era el único que la practicaba ese examen para ese entonces, pues la sociedades científicas aún desconocían tal sistema. Así lo resalté también en negrilla.

Orgullosamente le presenté a mi amigo mi hoja de vida cuidadosamente mecanografiada en máquina ejecutiva gracias a una amable secretaria que me ayudó. Me sentía seguro de entrar pues tenía todo a mi favor. Eso creía yo .

Mi amigo comenzó a leer mi hoja de vida y vi que su expresión se tornaba seria y preocupada. No entendía pues yo había revisado todo cuidadosamente y estaba seguro que mi hoja de vida era excelente. De verdad quería entrar a dicha empresa pues pensaba que sería algo positivo en mi hoja de vida. No me atreví a preguntar hasta que la leyó toda.

Finalmente me dijo mas o menos éstas palabras: "Gonzalo hombre, aquí usted no dura dos meses. Yo le dije que aquí no pagaban mucho pero si que le enviarían bastantes pacientes, para compensar la tarifa baja. Así todos ganamos."

"La idea es que usted no examine mucho para que no encuentre tantas cosas, pues si sus exámenes son tan buenos como dice, nos arruinaríamos pagando tratamientos. Comprenda que nuestro negocio es que nos paguen, no pagar. Vuelva a escribir su hoja de vida, quite especialmente lo que resaltó en negrilla y no se ponga a mirar tanto en sus ecografías, que aquí le va bien. Mas bien apúrele con eso que la semana entrante hay junta, a ver si alcanza a entrar en el próximo listado "

"Y si lo aceptan, coma callado que así usted se demora menos en cada examen, puede atender más pacientes, gana más, nosotros también y todo el mundo contento. Créame que yo se lo que le digo. No ve que ese es nuestro negocio?"

Algo alcancé a preguntar respecto a los enfermos. Estaba tan aturdido que no recuerdo que fue. Pero recuerdo claramente su respuesta: "No podemos sobrepasar los topes de gastos pues el negocio dejaría de ser rentable y ambos quedaríamos sin trabajo".

En ese momento entendí dolorosamente como funciona la Medicina Prepagada y los intermediarios en la salud. Le di las gracias, me despedí y obviamente no volví a presentar mi hoja de vida (Si lo hubiese hecho, no podría escribir esto).

Y en Colombia ya existía una ley prohibiendo los Intermediarios en la salud. Es la Ley 23 de 1981 y corresponde al Código de Etica Médica. Y se viola a diario impunemente

Ver Comparación entre Medicina Prepagada y EPS