Diagnóstico
ultrasonográfico de la Endometriosis
La presencia de endometrio
(el recubrimiento de la cavidad uterina) por fuera de la
cavidad uterina, o endometriosis, es hallazgo frecuente en
medicina. 20% de las mujeres la experimentan o la han
experimentado. Las siembras endometriósicas se expanden en
forma similar a como lo haría una infección o un
tumor, lo cual sugiere deficiencias inmunológicas que
permitirían los implantes. Los antecedentes familiares
sugieren la transmisión genética de los factores
desencadenantes.
Su elevada frecuencia hace
necesario desarrollar manejos no invasivos pues no es
factible someter a cirugía a toda paciente en quien se
sospeche endometriosis. Hacerlo significaría operar a cada
enferma que presente algunos de los siguientes síntomas:
-
Dolor pélvico y/o lumbar
premenstrual
-
Sangrado premenstrual
-
Infertilidad
-
Dolor durante la
relación sexual (dispareunia)
-
Hematuria (sangre en
orina)
-
Rectorragia
postmenstrual (sangre en el recto en la menstruación)
-
Disuria (ardor al
orinar)
-
Tenesmo rectal
(dificultad para defecar)
-
Sangrado durante la
relación sexual
-
Malestar pélvico
Ningún medicamento
actual permite la curación. Solamente logran mejorar los
síntomas. Y usualmente estos aparecen al suspender la
medicación. La cirugía tampoco asegura la curación, pues es
imposible eliminar todos los focos de endometriosis y como
tampoco elimina la causa los síntomas reaparecen, incluso
después de histerectomía total con extracción de
trompas y ovarios.
Cuando aparecen lesiones de
tamaño significativo, como son los
quistes persistentes de más de 4 o 5 cm de
diámetro, obstrucción de trompas completa inmodificable por
insuflación, severa adenomiosis etc, el tratamiento
quirúrgico sí estaría indicado y el asociar fármacos
mejoraría los resultados. Las alteraciones endometriósicas
menores, que son las más frecuentes, mejorar
significativamente con conductas conservadoras, que podrán
repetirse sin los problemas de las cirugías.
Es necesario encaminar los
esfuerzos hacia el desarrollo de terapias no invasivas y con
efecto sistémico, que actúen sobre cada uno de los focos
endometriósicos, intra y extraperitoneales, visibles o no, y
que neutralicen la causa primaria de la enfermedad.
Las terapias medicamentosas,
por su naturaleza sistémica, permiten diagnósticos
sencillos, pues no requieren la localización específica de
cada una de las siembras endometriósicas y el determinar la
presencia de la enfermedad es suficiente. En analogía con la
artritis reumatoide por ejemplo, no sería práctico
diagnosticar cada foco artrítico con artroscopia e infiltrar
cada una de las articulaciones afectadas. Por el contrario,
se establecen diagnósticos clínicos y tratamientos
sistémicos (antiinflamatorios, corticoides, sales de oro,
etc.) y se reserva la cirugía para casos especiales que
requieran recuperación quirúrgica de la función.
Papel del Ultrasonido (o
sonograma) en el manejo de la Endometriosis
La inocuidad y seguridad del
diagnóstico ultrasonográfico son ampliamente reconocidas y
su espectro de aplicación es cada día mayor, siendo muy útil
para diagnosticar la endometriosis. La técnica transvaginal
complementa el diagnóstico pero no es indispensable.
Hay 12 signos
ultrasonográficos cuyo hallazgo sugiere endometriosis:
-
Aumento en el número de
las interfases parametriales
-
Aumento en la intensidad
de las interfases parametriales
-
Reducción generalizada
del contraste estructural
-
Areas hipodensas difusas
rodeadas por ecos brillantes
-
Malposición uterina:
retroflexión, retroversión retrocesión, laterodesviación
-
Imágenes hipo y/o
anecógenas intramiometriales (adenomiosis)
-
Masas quísticas
hipodensas o mixtas
-
Ovarios poliquísticos o
microquísticos
-
Fijación del útero y de
los anexos (detectable por examen transvaginal o por
palpación combinada con la exploración)
-
Líquido en el fondo de
saco durante la fase no ovulatoria
-
Aumento inespecífico del
volumen ovárico
-
Reducción de la
ecodensidad ovárica
Existen otros signos menos
específicos que, asociados a los hallazgos e historia
clínica, ayudan a establecer el diagnóstico. Entre ellos
encontramos: ausencia de maduración folicular (patente en
los foliculogramas); aumento del peristaltismo intestinal
bajo durante el período menstrual e inmediatamente antes,
imagen endometrial fuera de fase, especialmente con
reducción del espesor; marcada intolerancia para mantener el
llenado vesical del período menstrual e inmediatamente
antes, descartando infección urinaria; y dolor a la
colocación del transductor transvaginal o al tacto vaginal.
12 signos ultrasonográficos
de Endometriosis
Los focos de endometrio
localizados en las estructuras de sostén del útero, como los
ligamentos uterosacros y anchos y la superficie posterior
del útero, producen zonas de tejido con diferente impedancia
(Impedancia = densidad del medio por velocidad del sonido en
el medio. Los límites entre medios de distintas impedancias
se conocen como interfases), cuyo tamaño varía desde décimas
de milímetro en siembras incipientes hasta varios
centímetros en endometriomas organizados, que aparecen como
masas quísticas hipodensas o mixtas (signo 7). Los focos
pequeños, que son los más comunes, producen una imagen en la
cual predominan los ecos lineales separados por bandas o
áreas hipodensas que originan aumento en el número de
interfases (signo 1) y áreas hipodensas difusas rodeadas por
ecos brillantes (signo 4), las cuales pueden no alcanzar los
límites de resolución de los transductores y en tal caso
aparecerán como ecos de mayor densidad creando aumento de
intensidad de las interfases parametriales (signo 2), por
efecto de adición. Todo ello produce reducción generalizada
del contraste estructural (signo 3).
Los implantes causan
reacción inflamatoria que facilita la formación de
adherencias, las cuales desvían el útero ocasionando
malposición uterina (signo 5), muchas veces fijándolo a
otras estructuras y reduciendo su movilidad, que corresponde
al signo 9: fijación del útero y de los anexos. Como toda
reacción inflamatoria, produce también efusión de material
fluido, que suele detectarse como líquido en el fondo de
saco durante el período no ovulatorio (signo 10). Hemos
detectado un caso de hidrotórax en endometriosis pleural.
Los órganos más afectados
por endometriosis son los ovarios, donde encontramos las
alteraciones ultrasonográficas más frecuentes. Como las
siembras producen
microquistes, fibrosis, cicatrización, todas
ellos ocupando espacio, encontraremos el signo 11: aumento
inespecífico del volumen ovárico (diámetro > 30 mm) que
generalmente es producido por lesiones con contenido líquido
de baja densidad y que ocasionan reducción de la ecodensidad
ovárica (signo 12) según el número y tamaño de las lesiones.
Si éstas tienen tamaño suficiente para ser diferenciadas
encontramos el signo 8: ovarios poliquísticos o
microquísticos, en los cuales diferenciamos los folículos
normales de los
quistes por: a- los folículos son transónicos
antes de convertirse en cuerpo lúteo (por lo cual debe
considerarse la fecha de la última regla y la fase del
ciclo), mientras los quistes endometriósicos suelen ser
hipodensos o mixtos; b- las paredes de los folículos son
delgadas y lisas, mientras las de los quistes
endometriósicos son gruesas e irregulares; c- los folículos
tienen tamaños muy variables según su grado de maduración,
mientras que los endometriomas aparecen usualmente como
conglomerados de quistes relativamente isométricos; d- los
folículos tienen contorno turgente, mientras que los
endometriomas generalmente revelan menos tensión por su
crecimiento lento; y e- los folículos experimentan cambios
significativos de volumen en períodos cortos, de días e
incluso algunas horas, según vemos en los foliculogramas,
mientras los endometriomas tienen un diámetro relativamente
constante, con tendencia al crecimiento en ausencia de
tratamiento.
La presencia de endometrio
intramiometrial, conocida como adenomiosis, se manifiesta
ultrasonográficamente por imágenes hipo y/o anecógenas
intramiometriales (signo 6), localizadas especialmente en el
área corporal, generalmente dando al útero un aspecto
globuloso, aumentando su volumen y reduciendo su
reflectividad.
En la endometriosis
predominan las manifestaciones inflamatorias, por lo cual
eventualmente debemos diferenciarla de la enfermedad
inflamatoria pélvica, de naturaleza infecciosa. Esto lo
conseguimos considerando los siguientes parámetros: a- La
fiebre, normalmente ausente en endometriosis y presente en
la infección; b- el comienzo usualmente insidioso de la
endometriosis y agudo de la infección; c- el dolor pélvico,
generalmente premenstrual en la endometriosis y constante en
la infección; y d- signos varios como: hipertermia vaginal
en la infección, antecedentes infecciosos, historia
familiar, respuesta a la antibioticoterapia, etc.
La facilidad de establecer
diagnósticos mediante técnicas no invasivas como el
Ultrasonido (o sonograma), permite detectar los orígenes,
causas y evolución de la endometriosis, acelerando el
desarrollo de tratamientos eficaces para la cura de ésta
enfermedad. Si nos basamos en lo sucedido con los
diagnósticos ecográficos de las afecciones de la vesícula
biliar, hepatopatías, nefropatías, mastopatías, etc, vemos
que ha sucedido lo mismo con el diagnóstico ecográfico de la
endometriosis, sin necesidad de laparoscopia.
Este lapso puede acortarse,
pues la tecnología actual empleada en los computadores
corrientes, permite efectuar significativas mejoras en los
aparatos de Ultrasonido (o sonograma), las cuales,
inexplicablemente, aún no se han desarrollado. Los ecógrafos
actuales incluyen gran variedad de funciones superfluas que
elevan su costo, dificultan su manejo, alargan inútilmente
el tiempo de examen y no aportan información útil. Además,
dichas funciones pueden ser simple y económicamente
reemplazadas, y considerablemente mejoradas por programas de
computador.
Otro factor que reduce mucho
la eficacia de los equipos actuales de Ultrasonido (o
sonograma), es que aproximadamente las dos terceras partes
de la información recibida en los transductores es
desaprovechada, y sencillamente es eliminada mediante el
sistema de compresión del espectro de voltaje --o decibeles
(ver gráfica), lo cual en términos sencillos puede
compararse a utilizar un sistema de antenas parabólicas
recibiendo 18 canales a color, y empleando con ella
televisores con funciones de calculadora, radio,
compact-disk, etc., que aunque llamativas, poco tienen que
ver con su empleo primordial, y que únicamente pudieran
captar 6 canales en blanco y negro.
Consúltenos gratuitamente sobre Endometriosis y enfermedades
de la mujer
|