Quistes ováricos

Ultrasonido (o sonograma) en color de quistes
ováricos
Los quistes ováricos
son una de las afecciones más frecuentes en las mujeres de
todas las edades. Aparecen afectando uno o ambos ovarios,
sus tamaños van desde menos de 2 mm hasta decenas de
centímetros y su número varía desde un solo quiste hasta
incontables quistes.
Los quistes se forman
en los folículos ováricos, los cuales son los encargados de
producir el óvulo. Los Ultrasonido (o sonograma)s
convencionales muchas veces confunden estos folículos
normales con quistes y muchísimas pacientes han sido
operadas innecesariamente. Recomendamos el Ultrasonido (o
sonograma)
C.A.D. en Color para mayor
precisión
Aunque se manifiestan
por síntomas diferentes, pueden ser totalmente asintomáticos
en un comienzo, por lo que su detección temprana aumenta las
posibilidades de curación sin recurrir a medidas extremas
como la cirugía. Los síntomas más comunes - cuando los hay -
de los quistes ováricos son: dolor, inflamación del abdomen
bajo, aumento, endurecimiento o oscurecimiento del vello,
acné (barros).
Los orígenes más
comunes de los quistes ováricos son la
endometriosis,
las alteraciones de la circulación pélvica, las
inflamaciones e infecciones y problemas hormonales.
La endometriosis
produce un tipo especial de quiste conocido como endometrioma,
el cual, según el aspecto que muestre en el Ultrasonido (o
sonograma) o la laparoscopia, puede requerir cirugía.
Practicando
Ultrasonido (o sonograma) ginecológico C.A.D. en Color
se evita la laparoscopia. Estos endometriomas suelen causar
el dolor conocido popularmente como cólicos menstruales
(dismenorrea en vocabulario médico).
La obstrucción
parcial de los vasos pélvicos venosos produce dificultad
en el flujo de sangre, lo cual facilita la acumulación de
líquido en los folículos ováricos hasta desarrollar quistes.
Es así como un fibroma localizado cerca a algún vaso ovárico
puede facilitar la producción de quistes ováricos.
Alteraciones menos conocidas, como la dificultad para
obtener el orgasmo femenino, también facilitan la formación
de quistes ováricos por la acumulación de sangre en la
pelvis. En este caso ultrasonográficamente se demuestra
aumento de calibre de los vasos pélvicos.
La inflamación de la
cavidad pélvica donde se encuentran los órganos
ginecológicos, aumenta la posibilidad de producción de
quistes precisamente por la acumulación de líquido. Igual
sucede con las infecciones pélvicas.
Los problemas
hormonales también producen quistes ováricos, e incluso
pueden afectar gravemente los ciclos menstruales haciéndolos
muy irregulares, desaparecerlos totalmente, o producir
hemorragia ya sea muy abundante y con coágulos, o incluso
poca producción de sangre. es frecuente que se asocie flujo
vaginal a los quistes ováricos. También, los quistes
mamarios se asocian frecuentemente con quistes ováricos.
La alta
sensibilidad
de el Ultrasonido (o sonograma) ginecológico
C.A.D. en Color
permite la detección temprana de
todas estas alteraciones y tratarlas oportunamente
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