Monitoría Fetal
Hay dos clases de monitoría fetal
Monitoría fetal anteparto
En la evaluación de los movimientos fetales, la frecuencia
cardiaca fetal y su relación con la actividad del útero, es
decir con las contracciones uterinas, durante al menos 45
minutos y con frecuencia de una o dos veces a la semana. Si
el resultado del test sugiere problemas, se practican
estudios adicionales.
Si la monitoría es bien practicada y sugiere algún
problema, seguramente existirá algún problema. Pero si no
detecta nada, no significa que no haya problemas. y más aún:
frecuentemente encontramos pacientes con monitorías fetales
normales en quienes un Ultrasonido (o sonograma) de alta
sensibilidad y muy bien practicada si demuestra problemas.
Por ello, carece actualmente de sentido practicar
monitorías fetales anteparto pues
una buena Ultrasonido (o sonograma) es mucho más
sensible, rápida y segura.
Monitoría fetal intraparto
Igual a la anteparto, pero practicada durante el trabajo de
parto. Al contrario de la monitoría anteparto, esta sí
constituye una excelente ayuda para determinar la necesidad
de cesárea cuando no se cuenta con servicio de Ultrasonido
(o sonograma) de buena calidad en la sala de partos. El
contar con un buen obstetra reduce muchísimo la necesidad de
emplear este examen. Así, el empleo de la monitoría fetal
intraparto reduce la necesidad de cesárea, los costos y las
muertes fetales en los servicios de obstetricia.
Conclusión
La monitoría fetal anteparto
carece de utilidad y debe evitarse en lo posible. (Current
Obstetric & Gynecologic Diagnosis & Treatment, Pernoll
Benson, 1987 - Appleton Lange). La monitoría fetal
intraparto es una excelente ayuda para decidir o descartar
la necesidad de cesárea y solo es superada por el
Ultrasonido (o sonograma)
Obstétrica C.A.D. en Color.
Consúltenos gratuitamente por
e-mail siguiendo este enlace!
|